jueves, 2 de mayo de 2013

¨La Razón y la Barbarie¨


´´La Razón y la Barbarie ¨

Actualmente, en Venezuela se viven momentos difíciles, donde  la población está dividida en dos partes que cada día son menos iguales, unos siguiendo el partido de gobierno o ¨chavismo¨ y otros a favor de la oposición, ambos siguen a sus líderes, o más que eso, son dos estilos de vidas diferentes o dos maneras de pensar distintas, en estas definiciones o pensamiento político esta un grupo que sigue la razón y el otro la barbarie. 
 Lamentablemente, a través de estos 14 años de gobierno se ha demostrado que los que hoy tienen el timón de este gran barco llamado Venezuela,  no tienen ni   la más remota idea de cómo mejorar algo, hacerlo crecer y que con esto traiga beneficios para toda la población, para sus seguidores y para los que pensamos distintos y  no es gobernar para una mitad, o para intereses personales de unos pocos o de otros intereses extranjeros. 
Ahora bien, ¿cómo se que este gobierno se acerca cada día más a la barbarie y se aleja de la razón? Cuando yo como estado salgo a la calle  escucho las necesidades del pueblo y busco las soluciones, debido a que  lo único que me interese es  mantener a ese pueblo contento, entonces yo estaría gobernando con la razón, con la verdad, porque respondo a sus necesidades como sociedad como individuo. Cuando trabajo con las estadísticas que he medido en la realidad de los elementos devastadores de una sociedad, como el hambre, la inseguridad, el desempleo y no trato de modificarlos o de engañar a nadie con esos números. Y de verdad establezco un plan para solventarlo, entonces estaría gobernando con la razón,  tomando en cuenta y leyendo la reacción de esos ciudadanos. Esto en lo práctico, porque sabemos que la razón nos conduce a alinearnos  con lo ético,  lo moral y las buenas costumbres. 
Pero si en contrapartida, manejamos un lenguaje agresivo, soez, descalificador para todo aquel que piense diferente, si se ignora la verdadera voz del pueblo, sino hay respeto y los valores se intercambian por la codicio, el engaño, la mentira, el abuso de poder, la denigración de todas las instituciones que sirven como válvula de respiro y protección para los ciudadanos, (llámese  CNE, TSJ, AN) y  vuelvo a preguntar ¿como sabemos que se ha cambiado la razón por la barbarie para que esta reine?  Lo sabemos, porque el gobierno nunca da un paso adelante para mostrar la veracidad de alguna acusación de la oposición, sino que siempre se desmiente y se maneja con el criterio de ¨tu palabra contra la mía¨, además de utilizar los medios de comunicación para desacreditar a la oposición. No hay ningún interés de llegar al fondo de la verdad!  y se pasa de un tema a otro con ligereza.
Nosotros como oposición nos hemos concentrado en el tema de los resultados de las elecciones del 14 de Abril y queremos que se cuenten los votos, el gobierno con todas sus instituciones marcadas de rojo, se colocan el brazalete del  4F, para cambiar la verdad, disfrazarla y torcer hasta las ciencias como las matemáticas y las estadísticas, ya para el chavismo 1 mas 1 no es 2. Estamos frente a un camino que puede ser largo, ahora nos toca en manos de Capriles realizar la impugnación, sabemos que ellos la objetaran, a través de las cuales veremos nuevamente como se quiere sustituir la razón por la barbarie. 
En esta lucha que estamos emprendiendo  como sociedad, hemos madurado, siento que hemos ganado mucho, tenemos un líder, que hace un año no teníamos y  que siento que cada vez que toma un micrófono o se presenta en un acto, crece más, pero además de todo esto, tenemos que tener claro que luchamos por la verdad, por la razón y en contra de la barbarie. Por lo tanto tenemos que saber que este es un monstruo de  mil cabezas, pero como bárbaro al fin, utiliza la fuerza, la mentira y  puede que de un golpe con inteligencia, pero lo más seguro es que termine enredándose en sus propias cabezas y caiga débilmente a nuestros pies, así que no perdamos la fe y la esperanza que pronto veremos una Venezuela renacer de norte a sur y de este a oeste.

Dilcia Guzmán de González.

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