Para aquellas personas que practican el
yoga o que están vinculadas a la vida espiritual, es común utilizar como
saludo o despedida dicha palabra, esta palabra pertenece a la lengua sánscrita,
sagrada y antigua lengua de la India. Además, dicho saludo va acompañado de la unión de
las palmas de las manos que se llevan a la altura del pecho.
Analizando lingüísticamente la palabra, tenemos que el vocablo namas significa salutación o reverencia, y el termino te, a ti. La traducción seria reverencia a ti o salutación a ti. Sin embargo,
dicha salutación puede encerrar un contenido aún más profundo, por lo que se
intenta manejar espiritualmente en una sala de yoga.
Dicha salutación da a entender algo como me inclino ante tu alma, tratando pues de crear espacios para la
humildad, el respeto y la paz espiritual. Continuando después del saludo, con
respiraciones que traen la calma a nuestro cuerpo físico, y el reposo mental.
Para luego, realizar las posturas que
el instructor traiga para nosotros ese día. Donde entre el ir y venir, de una
postura a otra, se trabajan todos los músculos de nuestro cuerpo, e incrementa
la concentración, por eso se calla la mente. Además de trabajar el equilibrio de ambas
partes del cuerpo, la izquierda y la derecha. Buscando una integración completa
de todo el ser, el cuerpo físico, el mental, el equilibrio de ambas partes,
fundiéndose todo en un solo elemento. Que nos ayuda a preparárnos mejor para la agitada vida
cotidiana. Así que el namaste es la puerta de entrada para lo que como un regalo, recibiremos en cada clase.
La experiencia completa de la clase, nos da la
fortaleza para seguir adelante, y así como un barco que se rompe contra las
olas, por pequeño y débil, entendemos que hay que fortalecerlo trabajando día a
día, para hacerlo crecer, y pueda pues !!!, soportar el batir diario de las
olas de la vida cotidiana……sin más que decir namaste !!!
Dilcia Guzmán de González
Me gusta.. Námaste! Gracias, hermana por compartirlo
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