La Reconciliación
Se entiende como el restablecimiento de la concordia y la amistad entre dos
o más partes. Es hacer el acto de reconciliar, lo que nos lleva a comprender,
perdonar, entender las acciones que nos condujeron a enemistarnos, y seguir
adelante en un nuevo estadio. Donde ambas partes reconocen sus fallas y conocen con exactitud lo que molesta al otro,
se trata de construir un nuevo espacio, donde se dará lo tuyo y lo mío, o mejor
dicho lo nuestro….Es un nuevo lugar, una nueva tierra para el amor, la
comprensión y la construcción mutua.
Cuando dos personas que se aman, rompen su relación por diferencias o por
sentir que el amor se ha acabado, cada uno sigue su camino, pero antes de que
esto ocurra comienzan a separarlos las diferencias, aparece el maltrato, el
irrespeto y la obligada separación como final. Si por algún momento el amor
sigue estando presente, se viven días difíciles, donde ninguno de los dos puede
estar sin el otro, días de cansancio, de
reflexiones, donde se buscan las causas del problema.
La soledad que invade tu alma, la sensación de pérdida de no poder seguir
adelante, te hace soñar con el regreso, dándose espacio para la reconciliación,
que tiene que comenzar con el reconocimiento y aceptación de tus errores,
defectos y toda una profunda necesidad de estar dispuesto en generar un cambio
para así conciliar con el otro. Y poder regresar a esa relación con esa
persona. Pero estamos claro que para que eso se dé, es necesaria la
participación y disposición de ambas partes, que estén dispuestos a reconocer
sus fallas. Y construir así ese nuevo espacio, para ambos y para el amor.
Conlleva el perdón, el deseo de seguir adelante, de reconstruir un nuevo
camino lleno no solo de amor, sino de reconocimiento y respeto al otro, de ir
reconstruyendo todo aquello que se haya identificado como una debilidad. Es
toda una proeza que se escribe con profundidad, solo se es capaz cuando se ama,
cuando se quiere.
Requiere de un encuentro íntimo contigo mismo, de la hora de la verdad, es
como escribir un poema con tu propia letra, va más allá de ti, porque tienes
que vencer el ego y abrirte para reconocer tus debilidades y errores.
En este ámbito la invitación es a reconciliarte con cualquier
caso perdido que tengas en tu vida, ya
sea en la amistad, en el trabajo, en cualquier cosa que todavía tenga el pulso
del amor. Pero ya sabemos de lo que se trata y lo que requiere de ti.
Dilcia Guzmán de González